martes, 29 de diciembre de 2009
Otro fragmento del libro que actualmente casi termino.
El efecto que sobre las creencias religiosas tuvieron la divulgación y conocimiento de los descubrimientos científicos del siglo XVIII fue considerable en tanto las minorías ilustradas de cada nación, pero es anacrónico hablar de un conflicto: ciencia versus religión. Como resultado inmediato de la divulgación amplia de los hallazgos newtonianos, el universo físico pareció reflejar más claramente y de manera prístina el poder y perfección de Dios. En general, los científicos fueron creyentes religiosos, no debemos olvidar las líneas de formación de donde procedían; seminarios, universidades normalmente bajo el cuidado de órdenes religiosas. Por ejemplo, ya el estudio de los fósiles estaba empezando a demostrar que los relatos bíblicos de la historia del mundo eran sospechosos e insostenibles; pero hasta ese momento lo anterior apenas había empezado a debilitar la fe general en la conciliación de ciencia y ortodoxia religiosa.
Los ataques a que estaban siendo sometidas las formas más tradicionales de la religión provenían de otras fuentes distintas a las ciencias físicas. El más importante de estos fue el desarrollo de un cristianismo textual e histórico de la Biblia, o por lo menos, del Antiguo Testamento. En este sentido, la critica subrayaba las contradicciones internas de la Biblia como narración histórica y, por consiguiente, socavaba cada vez más la idea de su infalibilidad y juicio de autenticidad. La seriedad de dichos ataques críticos se puede observar en la fuerza de la reacción que produjeron en los fieles la obra más famosa de esa clase, atribuida a Richard Simon: Historie critique du Vienux Testament, publicada en 1678. Y que en las dos décadas siguientes provocó acidas reacciones opositoras. Desde la época de Luís XIV el conocimiento que sobre la cultura china y Confucio, por ejemplo, provocó crecientes dudas sobre la suposición tradicional de que la creencia cristiana era la única base de una conducta virtuosa. Si un practicante del confucionismo, del brahamanismo o un indígena piel roja de las llanuras americanas podía conducirse con tanta dignidad, moralidad y respeto en su vida cotidiana como un europeo cristiano: ¿Sería que, después de todo, la verdad y la salvación no eran el monopolio de una Iglesia o de un sistema dogmático? Así que el conocimiento del mundo exterior -fuera de las fronteras europeas-, y las comparaciones que de ello se empezaron a derivar, fomentó en la mayoría de las naciones europeas una postura más tolerante y liberal en asuntos religiosos. En gran medida la fuente principal fueron las ideas de la religión natural y del deísmo que atrajo a muchos de los miembros de la clase ilustrada de los diversos países, sobresaliendo entre todos Voltaire y su desbordada pluma. La religión natural debió por supuesto mucho al desarrollo de la física y la astronomía. La nueva fisonomía que dio del mundo ayudó en parte a debilitar esa imagen de un Dios todopoderoso: padre celoso, castigador y vengativo, aunque generoso, preocupado por la conducta de su creación. Y la visión romántica general que se reprodujo fue la de una fuente inagotable de simetría y de regulación perfecta que dominaba el universo, como un relojero cósmico que supervisaba los trabajos de la maquina que había construido. Aunque ahora más que nunca parecía estar alejado de las inquietudes, vicisitudes y alegrías humanas. En este mismo sentido, se argumentó que todos los hombres poseían ideas religiosas innatas: Dios existía, dado que la virtud sería premiada y el mal castigado en alguna vida futura, y que existían ciertas leyes fundamentales que el hombre debe obedecer y no alterar en las relaciones con sus semejantes. La obediencia de estas ideas y la reverencia a Dios que continuamente se manifestaba por medio del funcionamiento del universo físico, era todo lo que se necesitaba para una creencia y una conducta correcta y, por consiguiente, para la salvación del alma incorrupta. En ese mismo tenor el ceremonial religioso, las complejidades litúrgicas, y las inútiles e incluso las destructivas sutilezas de la teología académica, eran meras corrupciones de la verdadera religión de la naturaleza. Sólo la intolerancia y el propio interés de los clérigos –al fin hombres-, acompañado de la ignorancia y sumisión del hombre común, explicaban su continuada existencia. Las virtudes cotidianas y la moralidad del hombre sencillo, y no el misticismo y el dogma, eran la verdadera esencia de la religión. Se debería resistir cualquier cosa que tendiera a complicar y a oscurecer su esencial sencillez y, por lo mismo, a separar a los hombres entre sí.
Esa actitud encontró, por supuesto, apoyo entre los legos desencantados de las actitudes religiosas tradicionales imperantes y, por supuesto, afectó el pensamiento dentro de las Iglesias establecidas. Tuvo gran influencia sobre la Iglesia luterana de Alemania y Prusia, donde la enseñanza de la teología en las universidades, sobre todo en Halle, se transformó en una enseñanza racionalista. Esto ayudó a que un aliento de tolerancia religiosa se extendiera sobre Europa durante el siglo XVIII, principalmente manifestada en las últimas décadas del siglo. Por ejemplo, la francmasonería con su vago anhelo de razón y virtud, y con su implícita hostilidad hacía muchos aspectos de las religiones organizadas y de las Iglesias establecidas, se difundiera rápidamente en Europa y pronto
pasara a las colonias americanas, a pesar de las continuas condenaciones papales de 1738 y 1751. Debemos insistir sin embargo, que las tendencias liberales y los conocimientos que se describen de manera breve y esquemática, eran limitados en sus alcances. En todas partes estaban restringidas a las minorías educadas. En esa misma insistencia otro ejemplo: en Francia que era bebedero de la Ilustración, la tolerancia religiosa progresó con suma dificultad y la corriente conocida como jansenismo, la cual había surgido en el siglo XVII como un movimiento religioso entre los sabios, y que teológicamente atribuye al destino preponderancia sobre el libre albedrío en el comportamiento humano –y que en los últimos años del reinado de Luís XIV se había abierto relativamente al pueblo común-, sufrió severas persecuciones. Así pues, para el hombre común de todas partes, tolerancia, religión natural y deísmo eran cosas extrañas y motivo de desconfianza.
La superstición y creencias extrañas a la misma Iglesia oficial eran el caldero donde las personas comunes, de ningún nivel educativo –y que eran los más de la población-, vivían y respiraban en el apego a ritos y ceremonias que no siempre buscaban edificar almas y espíritus, sino satisfacer las debilidades inmediatas de hombres enfundados en hábitos de clérigos que bajo el cincel de la ideología no siempre tenían los ojos puestos en los confines del cielo, sino en las debilidades de la carne propia y de su feligresía. De hecho en Portugal y España, las clases altas de la sociedad se imponían el yugo a las ideas tradicionales católicas a ultranza. En esos términos, las ideas reformistas sobre asuntos de religión, fueron rechazadas de forma sistemática y contundente. Todavía en 1781, como demostración de esta fe la Santa Inquisición ardió a un hombre en la hoguera. La sociedad española, en todas las escalas, fue reacia y hostil a la sola idea de cualquier cambio en los aspectos religiosos. Y lo fue aún más en Portugal, donde en la década de 1760 se calculaba que un diez por ciento de la población estaba conformada por monjas, monjes y sacerdotes.
Sin embargo, las nuevas ideas ilustradas del siglo en los círculos de poder donde monarcas y sus ministros se inspiraban propiciaron que los privilegios, hasta ahora ilimitados en muchos casos de la Iglesia católica, fueran acotados de manera considerable. Y aún fueron más adelante al recortar significativamente el poder del papado en sus reinos. La demostración más evidente de la debilidad papal y de la hostilidad de los poderes monárquicos en la Europa católica fue la supresión de los jesuitas. La extremada ambición, riqueza y papismo de la Compañía de Jesús le acarreó un considerable resentimiento, recelo y envidia de monarcas y gobiernos. Y de un solo tajo, sin enmendaduras, la hostilidad acumulada durante dos siglos se expresó en la expulsión de estos de Portugal en 1756, de Francia en 1764, de España, Parma y las dos Sicilias en 1767. Y del documento de 1773 conocido como Dominus ac Redemptor Noster, donde el papa Clemente XIV bajo la presión de los monarcas disolvió de un plumazo el bastión del papismo, al espíritu de la contra reforma. La disolución de la Compañía de Jesús, muchas veces realizada con abusos y brutalidad innecesarias, fue un indicativo inequívoco de la creciente negativa de los príncipes católicos a tolerar por más tiempo los derechos clericales que les resultaban inconvenientes o amenazantes a su poder. Solo el estallido social de la Revolución francesa y sus consecuencias inesperadas, pudo debilitar esta actitud y establecer nuevamente que la Iglesia católica fuera el bastión del status quo.
"El sueño del progreso en el Siglo de las Luces español llegó a su fin cuando los reyes franceses perdieron sus cabezas y los reyes españoles, decidieron no perder las suyas, regresaron a la práctica del absolutismo ultraconservador."
Cita tomada de:
Carlos Fuentes. El espejo enterrado. Reflexiones sobre España y América latina. Fondo de Cultura Económica. México. 2008.
Los ataques a que estaban siendo sometidas las formas más tradicionales de la religión provenían de otras fuentes distintas a las ciencias físicas. El más importante de estos fue el desarrollo de un cristianismo textual e histórico de la Biblia, o por lo menos, del Antiguo Testamento. En este sentido, la critica subrayaba las contradicciones internas de la Biblia como narración histórica y, por consiguiente, socavaba cada vez más la idea de su infalibilidad y juicio de autenticidad. La seriedad de dichos ataques críticos se puede observar en la fuerza de la reacción que produjeron en los fieles la obra más famosa de esa clase, atribuida a Richard Simon: Historie critique du Vienux Testament, publicada en 1678. Y que en las dos décadas siguientes provocó acidas reacciones opositoras. Desde la época de Luís XIV el conocimiento que sobre la cultura china y Confucio, por ejemplo, provocó crecientes dudas sobre la suposición tradicional de que la creencia cristiana era la única base de una conducta virtuosa. Si un practicante del confucionismo, del brahamanismo o un indígena piel roja de las llanuras americanas podía conducirse con tanta dignidad, moralidad y respeto en su vida cotidiana como un europeo cristiano: ¿Sería que, después de todo, la verdad y la salvación no eran el monopolio de una Iglesia o de un sistema dogmático? Así que el conocimiento del mundo exterior -fuera de las fronteras europeas-, y las comparaciones que de ello se empezaron a derivar, fomentó en la mayoría de las naciones europeas una postura más tolerante y liberal en asuntos religiosos. En gran medida la fuente principal fueron las ideas de la religión natural y del deísmo que atrajo a muchos de los miembros de la clase ilustrada de los diversos países, sobresaliendo entre todos Voltaire y su desbordada pluma. La religión natural debió por supuesto mucho al desarrollo de la física y la astronomía. La nueva fisonomía que dio del mundo ayudó en parte a debilitar esa imagen de un Dios todopoderoso: padre celoso, castigador y vengativo, aunque generoso, preocupado por la conducta de su creación. Y la visión romántica general que se reprodujo fue la de una fuente inagotable de simetría y de regulación perfecta que dominaba el universo, como un relojero cósmico que supervisaba los trabajos de la maquina que había construido. Aunque ahora más que nunca parecía estar alejado de las inquietudes, vicisitudes y alegrías humanas. En este mismo sentido, se argumentó que todos los hombres poseían ideas religiosas innatas: Dios existía, dado que la virtud sería premiada y el mal castigado en alguna vida futura, y que existían ciertas leyes fundamentales que el hombre debe obedecer y no alterar en las relaciones con sus semejantes. La obediencia de estas ideas y la reverencia a Dios que continuamente se manifestaba por medio del funcionamiento del universo físico, era todo lo que se necesitaba para una creencia y una conducta correcta y, por consiguiente, para la salvación del alma incorrupta. En ese mismo tenor el ceremonial religioso, las complejidades litúrgicas, y las inútiles e incluso las destructivas sutilezas de la teología académica, eran meras corrupciones de la verdadera religión de la naturaleza. Sólo la intolerancia y el propio interés de los clérigos –al fin hombres-, acompañado de la ignorancia y sumisión del hombre común, explicaban su continuada existencia. Las virtudes cotidianas y la moralidad del hombre sencillo, y no el misticismo y el dogma, eran la verdadera esencia de la religión. Se debería resistir cualquier cosa que tendiera a complicar y a oscurecer su esencial sencillez y, por lo mismo, a separar a los hombres entre sí.
Esa actitud encontró, por supuesto, apoyo entre los legos desencantados de las actitudes religiosas tradicionales imperantes y, por supuesto, afectó el pensamiento dentro de las Iglesias establecidas. Tuvo gran influencia sobre la Iglesia luterana de Alemania y Prusia, donde la enseñanza de la teología en las universidades, sobre todo en Halle, se transformó en una enseñanza racionalista. Esto ayudó a que un aliento de tolerancia religiosa se extendiera sobre Europa durante el siglo XVIII, principalmente manifestada en las últimas décadas del siglo. Por ejemplo, la francmasonería con su vago anhelo de razón y virtud, y con su implícita hostilidad hacía muchos aspectos de las religiones organizadas y de las Iglesias establecidas, se difundiera rápidamente en Europa y pronto
pasara a las colonias americanas, a pesar de las continuas condenaciones papales de 1738 y 1751. Debemos insistir sin embargo, que las tendencias liberales y los conocimientos que se describen de manera breve y esquemática, eran limitados en sus alcances. En todas partes estaban restringidas a las minorías educadas. En esa misma insistencia otro ejemplo: en Francia que era bebedero de la Ilustración, la tolerancia religiosa progresó con suma dificultad y la corriente conocida como jansenismo, la cual había surgido en el siglo XVII como un movimiento religioso entre los sabios, y que teológicamente atribuye al destino preponderancia sobre el libre albedrío en el comportamiento humano –y que en los últimos años del reinado de Luís XIV se había abierto relativamente al pueblo común-, sufrió severas persecuciones. Así pues, para el hombre común de todas partes, tolerancia, religión natural y deísmo eran cosas extrañas y motivo de desconfianza.
La superstición y creencias extrañas a la misma Iglesia oficial eran el caldero donde las personas comunes, de ningún nivel educativo –y que eran los más de la población-, vivían y respiraban en el apego a ritos y ceremonias que no siempre buscaban edificar almas y espíritus, sino satisfacer las debilidades inmediatas de hombres enfundados en hábitos de clérigos que bajo el cincel de la ideología no siempre tenían los ojos puestos en los confines del cielo, sino en las debilidades de la carne propia y de su feligresía. De hecho en Portugal y España, las clases altas de la sociedad se imponían el yugo a las ideas tradicionales católicas a ultranza. En esos términos, las ideas reformistas sobre asuntos de religión, fueron rechazadas de forma sistemática y contundente. Todavía en 1781, como demostración de esta fe la Santa Inquisición ardió a un hombre en la hoguera. La sociedad española, en todas las escalas, fue reacia y hostil a la sola idea de cualquier cambio en los aspectos religiosos. Y lo fue aún más en Portugal, donde en la década de 1760 se calculaba que un diez por ciento de la población estaba conformada por monjas, monjes y sacerdotes.
Sin embargo, las nuevas ideas ilustradas del siglo en los círculos de poder donde monarcas y sus ministros se inspiraban propiciaron que los privilegios, hasta ahora ilimitados en muchos casos de la Iglesia católica, fueran acotados de manera considerable. Y aún fueron más adelante al recortar significativamente el poder del papado en sus reinos. La demostración más evidente de la debilidad papal y de la hostilidad de los poderes monárquicos en la Europa católica fue la supresión de los jesuitas. La extremada ambición, riqueza y papismo de la Compañía de Jesús le acarreó un considerable resentimiento, recelo y envidia de monarcas y gobiernos. Y de un solo tajo, sin enmendaduras, la hostilidad acumulada durante dos siglos se expresó en la expulsión de estos de Portugal en 1756, de Francia en 1764, de España, Parma y las dos Sicilias en 1767. Y del documento de 1773 conocido como Dominus ac Redemptor Noster, donde el papa Clemente XIV bajo la presión de los monarcas disolvió de un plumazo el bastión del papismo, al espíritu de la contra reforma. La disolución de la Compañía de Jesús, muchas veces realizada con abusos y brutalidad innecesarias, fue un indicativo inequívoco de la creciente negativa de los príncipes católicos a tolerar por más tiempo los derechos clericales que les resultaban inconvenientes o amenazantes a su poder. Solo el estallido social de la Revolución francesa y sus consecuencias inesperadas, pudo debilitar esta actitud y establecer nuevamente que la Iglesia católica fuera el bastión del status quo.
"El sueño del progreso en el Siglo de las Luces español llegó a su fin cuando los reyes franceses perdieron sus cabezas y los reyes españoles, decidieron no perder las suyas, regresaron a la práctica del absolutismo ultraconservador."
Cita tomada de:
Carlos Fuentes. El espejo enterrado. Reflexiones sobre España y América latina. Fondo de Cultura Económica. México. 2008.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Ponencia
Título:
La Propuesta Empecinada
Responsable:
Mtro. Arnulfo Martínez Villagómez
Institución:
Compañía Trashumante El Carro de Heno A.C.
Resumen:
La educación a través de las áreas artísticas no es un proceso único. Es un panorama mucho más amplio, diverso, exhaustivo y propositivo que la simple exposición de intenciones divulgativas de las disciplinas artísticas. Sus alcances, por supuesto, van más allá del simple proceso de enseñanza-aprendizaje establecido por la SEP en nuestro país. Pues implica un desarrollo sensibilizador, adaptativo y de relación con la vida cotidiana que no poseen actualmente los programas y sistemas empleados en la educación formal institucionalizada. Dos han sido las vías como se presenta la educación artística en la vida cotidiana: una, la empírica de la cual la cultura popular da amplia evidencia y, segundo, la que busca ser una herramienta empleada en el proceso enseñanza aprendizaje en las aulas y las escuelas. En ambas es indudable su valor didáctico y pedagógico. Finalmente, la transmisión de enseñanzas a través de las artes está más en el campo de vivencias personales que en la masificación de conocimientos compartidos.
En este sentido, la misión de las tareas emprendidas por las instituciones dedicadas al rubro cultura debería tener mejor distribución, mayor eficiencia y eficacia.
Breve diagnóstico:
Sabemos desde hace muchísimo tiempo atrás que los educadores formales entendieron claramente que la educación es un proceso que implica el comportamiento adecuado en las distintas esferas de relación entre el individuo, la sociedad y el mundo que le rodea. Reglas básicas de comportamiento como individuos gregarios que somos todos los seres humanos. Personas que integramos una mínima parte de la sociedad y que asimilamos transmitiendo los conocimientos y comportamientos de la misma; en eso radica el sentido de apropiamiento de la cultura; apropiamiento de un territorio, reconocimiento en una serie de costumbres, tradiciones y protocolos que señalan y determinan una pertenencia. Son tan distintos los hindúes de los judíos, como lo son los mayas de los purépechas, o los catalanes de los gallegos. Y sin embargo, todos en la construcción genética somos los mismos seres humanos. La educación entonces responde básicamente en su sentido primario, a una serie de apropiaciones aprendidas y enseñadas de las reglas elementales de comportamiento social que el individuo debe conocer y practicar como parte de la misma sociedad en que se va formando y en la cual transita. Se establece, desde este piso, el carácter pedagógico de la educación; asimismo la educación formalmente institucionalizada salpimentada con una serie de conocimientos básicos también, tales como el leer y escribir, el aprender a sumar o restar, el tener conocimiento de la herencia de la cual se es parte, etc.
Como ya hemos señalado antes, desde el principio los educadores entendieron que la educación es tan sólo un método efectivo de asimilación, de traslado de información y de sobrevivencia del grupo en mitad de un mundo feroz. Es también la forma sencilla de asimilar un credo, una visión determinada del cosmos, un sentido de vida y de la vida que nos rodea. En unas cuantas palabras, nos referimos, a un conjunto de normas.
¿Qué es entonces la educación artística?
Un sistema sensible que estimula, provoca, origina y expone una visión distinta del orden del mundo estableciéndose a través de la sensibilización de cuerpo y espíritu del mismo ser humano. El canto, la lectura, la poesía dicha en voz alta, la danza, la pintura, la escritura como literatura, el enfrentar la ardua disciplina de un instrumento que se niega a ser sometido, la construcción de cosas grandes o pequeñas donde los materiales exigen un rigor, la vestimenta de otros que jamás seré y que permite el teatro; la exploración de zonas sensibles, de extra lenguajes interiores o exteriores en concomitancia con otros seres humanos; incide en que todos los paradigmas de la educación formal establecidos en los programas y métodos empleados por la educación institucionalizada alcanzan una potencialidad inagotable. ¿Por qué? Se construyen a través de las zonas sensibles el apropiamiento, el razonamiento y el entendimiento que de otras maneras es muy complejo desarrollar. Dicho en otras palabras, a través de la música se puede alcanzar el sentido indispensable para que el educando entienda el proceso matemático y sus operaciones; de la literatura el proceso de la minuciosidad; tanto como el respeto y el sentido de pertenencia de grupo; de la danza la comprensión cabal de las potencialidades de su sistema psicomotor; etc. La educación artística es en esencia un elemento en el desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje del ser humano en general.
Y entonces, ¿por qué en nuestro país no lo empleamos como una herramienta?
Primero porque se ha creado entorno a los creadores y sus creaciones un estereotipo; donde al igual que en el siglo XVI los artistas pertenecen a una subespecie humana de vagos sin oficio, sin sede ni beneficio; beneficio intangible pero a su vez tan concreto como los números rechonchos de las cuentas de administradores y burocracias que viven de las regalías de los artistas muertos.
Segundo, porque ese supuesto mal vivir de los hacedores de arte se ha querido poner siempre por delante de las razones fundamentales del Estado mexicano para no encarar la educación formal como un proceso integral de desarrollo de la sociedad. La causa principal es que la educación a través de las artes no es vistosa, dócil y lucrativa políticamente como ha demostrado serlo la forma actualmente empleada. Además que implica inversión económica cuantiosa y un cierto grado de especialización y sensibilización que hoy las escuelas normales del país no poseen ni podrán poseer ni en el corto ni largo plazo.
Y por otra parte, los objetivos y fines de las universidades públicas o privadas no son los de formar hombres críticos e integrales proposititos a una sociedad cada día más paupérrima, sino el crear una curricula amplia de titulados sin trabajo, listos a integrarse al mercado laboral de mano de obra barata.
En este sentido, ¿cuál es el papel de la sociedad civil en todo esto?
Desde hace mucho tiempo por vías distintas grupos de individuos han mostrado el interés de formalizar un sistema de lugares a propósito para la práctica de las actividades artísticas; meros sitios de entretenimiento y distracción. Infraestructura necesaria pero incapaz de cumplir con sus fines. A estos sitios les han nombrado como Casa de Cultura: donde el impartir danzas folclóricas regionales, la enseñanza mediana de instrumentos, el abrir pequeños tallercitos de literatura, pintura y otras actividades relacionadas, se han compartido con otras actividades diversas que van desde las clases de cocina, costura o tejido, los talleres para rebajar grasa o la practica del karate, etc. Casas de cultura donde ciertamente la visión general de las actividades de ciertos estratos de la sociedad se ven reflejados pero que efectivamente poco impacto logran en la misma.
Nuestro país es rico en variedad, cantidad, exuberancia y exotismo de sus manifestaciones. De los pueblos autóctonos los patrones de la sociedad española que llegaron con los conquistadores durante el siglo XVI fueron rápidamente asimilados en un proceso sincrético que conforma la herencia que cada mexicano poseemos como bagaje particular: idioma, comida, sentido de pertenencia nacional, identidad cosmogónica, etc. Por vías diversas el Estado mexicano ha tratado de demostrarnos lo contrario, no importando su origen partidista, sin embargo al hablar del valor de la sociedad en la cual se legitima y aferra, el propio Estado recurre de forma recurrente sólo a las artes, a sus artistas y al proceso cultural, buscando un punto desde donde manifestar un vago reflejo de sí mismo. Ante el rostro sensible de las manifestaciones culturales y las artes, la política y sus aberrantes sacerdotes palidecen y no pueden más que humillar sus encorvadas contrahechos cuerpos.
¿Cuál es entonces el papel que la educación artística debería mostrar en todo este proceso?
Es aquí donde nos encontramos con la primera de las grandes encrucijadas del camino. Por una parte la formación institucionalizada y, por la otra, la sensibilidad desbordante del empirismo que ha producido manifestaciones populares paradigmáticas que nos determinan como nación en sones, jarabes; propuestas estéticas de todo tipo.
La educación sensible propuesta por la práctica y conocimientos de las distintas formas artísticas en el aula, en la escuela y como una forma de reconocimiento de la comunidad, es la otra pierna que permitiría un avance integral del ser humano en la educación formal institucionalizada que hoy en México no vemos, pues las reformas constantes al proceso educativo desde la Secretaría de Educación cada vez le delegan más al desván de los olvidos. Y por otra parte, la creación de un sistema paralelo de educación artística, ajeno a la forma como se hace la educación formal institucionalizada, es sin duda un proyecto inviable.
Actualmente dos situaciones son más que obvias cuando se trata de hacer un acercamiento al proceso educativo a través de las artes. Uno, que no se cuenta con sistemas, procedimientos, información ni educación por parte de profesores y educadores en los distintos niveles del ámbito educativo formal. Segundo, que los procesos de acercamiento que los creadores plantean con respecto a la manera como se acoge la enseñanza en las aulas no es el más apropiado, lo cual provoca entonces que se forme una distancia formidable entre el deseo de sensibilizar y la negación de salir del mismo sistema ya establecido y por mucho probado del sindicalismo rampante y las políticas formales de la empresa educativa institucionalizada en la cual cobran sus quincenas. Minucias que lastran la relación: ni los profesores son capaces de admitir sus rezagos, desinformación y poca iniciativa por cambiarlos; ni los creadores son capaces de admitir las enormes deficiencias de su formación orientada a otros ámbitos más inmediatos y menos dispuestos a la trasmisión del oficio. Sabemos que no basta con saber fechas y nombres de personajes para ser historiador; tal como queda claro el que no es suficiente saber bailar para considerarse bailarín, mucho menos coreógrafo; o ser desinhibido y de buena memoria para vivir un personaje y ser considerado actor. Los procesos son aún más complejos y delicados que los mismos resultados. La primera aspiración podría plantearse en la creación de públicos y la apreciación de las artes como un primer proceso de aproximación.
En este sentido:
¿Cuál es la pertinencia de institucionalizar las formas artísticas como métodos de enseñanza aprendizaje?
¿Hasta dónde es capaz de ir nuestra propia intuición para entender el proceso de las artes en el aula y en la escuela?
¿La educación artística debe seguir los mismos parámetros y moldes como se imparte actualmente la educación formal en la escuela?
¿Son necesarias las actividades artísticas en el actual sistema educativo mexicano?
E aquí que nos acercamos a un problema medular:
¿Qué ilustra más en el campo cuantitativo y cualitativo el aprovechamiento de un conocimiento? ¿La exposición pormenorizada y memorística de un acontecimiento o el entendimiento de los sucesos?
¿Y cuál es el papel real de las instituciones encargadas del sector cultura?
Las evidencias en Michoacán son particularmente notables. Con todo y que esta entidad cuenta con una vitalidad desbordada en el terreno de la creación popular de las diversas formas artísticas, es evidente que esta preservación no es producto de los buenos oficios de la universidad ni escuelas, mucho menos de la influencia del Instituto Michoacano de Cultura en su momento, ni de la actual Secretaria de Cultura. En este sentido, al igual que sucede en el país desde la década de los años cuarenta, la masificación urbana producto de la migración campesina y de los recurrentes desfalcos económicos que las oligarquías en turno han hecho al país, no sólo expulsan a los individuos de las comunidades sino que lanzan a grandes cantidades de mexicanos fuera de las fronteras de la nación. Además de mantener a la economía siempre deprimida y en contención constante. Producto del mismo proceso, el centralismo rampante absorbe los grandes capitales y cualquier tipo de iniciativa que pudiera propiciar un desarrollo regional es visto como una falacia. No viste, ni a la política ni a sus fariseos, las acciones que no cuentan con un respaldo mediático. Y los medios, ni ganas ni intención de ir fuera de su ámbito de confort. En el mismo proceso la infraestructura es raquítica si existe, y no hay capacidad humana disponible que pudieran cumplir con los mínimos objetivos de mantenimiento y aseo de la propia infraestructura. Un ejemplo desalentador de este mismo marasmo es la evidencia de que del total de las acciones realizadas desde la creación de la Secretaría de Cultura de Michoacán, sólo un poco más de un treinta por ciento de éstas se hallan realizado fuera de Morelia, teniendo en consideración que son 113 municipios con los que cuenta la entidad.
Desde siempre el reclamo de los pueblos del interior de Michoacán ha sido que el Instituto de cultura en su momento era el moreliano de cultura, hoy en día, esa percepción no ha cambiado con la Secretaría de Cultura. Se sigue percibiendo una lejanía insalvable con respecto a las acciones que la misma realiza. Y las administraciones municipales al respecto tienen un rezago de lustros, tanto en el desconocimiento del trato a los eventos artísticos como a los requerimientos mínimos para su desarrollo.
En este sentido, y entendiendo los costos financieros y los alcances humanos, se hace la siguiente propuesta:
Un programa ambicioso, descentralizador, realmente efectivo sería la creación de delegaciones regionales de la Secretaria de Cultura con sede en las principales cabeceras municipales de las diez regiones en que se ha dividido la entidad. Sedes dotadas de infraestructura: teatro, biblioteca, museo, salones de ensayo, salones para talleres, cinema; administración y presupuesto propios. Delegaciones regionales que por una parte cumplan con los objetivos de la estrategia marcada por la Secretaria de Cultura y el Gobierno del Estado, y por la otra, con los objetivos propios de cada región en tanto infraestructura, promoción, fomento, divulgación, estimulo, preservación y desarrollo en las materias artísticas y culturales relacionadas. Ahora bien, esto permitiría la creación de públicos, la relación con las propias unidades primarias del proceso enseñanza aprendizaje de las regiones que lo son la escuelas; la vinculación y apoyo real a las casas de la cultura existentes, además de abrir la opción de divulgar la obra de nuestros propios creadores en las diversas disciplinas artísticas. Permitiendo la creación de espacios propicios para residencias rotativas, tanto en el ámbito profesional de carrera del servicio público en el área de la administración cultural, tanto como en la presencia de los creadores y la divulgación de su oficio creativo a través de talleres y cátedras.
Morelia, Mich. Diciembre de 2009.
La Propuesta Empecinada
Responsable:
Mtro. Arnulfo Martínez Villagómez
Institución:
Compañía Trashumante El Carro de Heno A.C.
Resumen:
La educación a través de las áreas artísticas no es un proceso único. Es un panorama mucho más amplio, diverso, exhaustivo y propositivo que la simple exposición de intenciones divulgativas de las disciplinas artísticas. Sus alcances, por supuesto, van más allá del simple proceso de enseñanza-aprendizaje establecido por la SEP en nuestro país. Pues implica un desarrollo sensibilizador, adaptativo y de relación con la vida cotidiana que no poseen actualmente los programas y sistemas empleados en la educación formal institucionalizada. Dos han sido las vías como se presenta la educación artística en la vida cotidiana: una, la empírica de la cual la cultura popular da amplia evidencia y, segundo, la que busca ser una herramienta empleada en el proceso enseñanza aprendizaje en las aulas y las escuelas. En ambas es indudable su valor didáctico y pedagógico. Finalmente, la transmisión de enseñanzas a través de las artes está más en el campo de vivencias personales que en la masificación de conocimientos compartidos.
En este sentido, la misión de las tareas emprendidas por las instituciones dedicadas al rubro cultura debería tener mejor distribución, mayor eficiencia y eficacia.
Breve diagnóstico:
Sabemos desde hace muchísimo tiempo atrás que los educadores formales entendieron claramente que la educación es un proceso que implica el comportamiento adecuado en las distintas esferas de relación entre el individuo, la sociedad y el mundo que le rodea. Reglas básicas de comportamiento como individuos gregarios que somos todos los seres humanos. Personas que integramos una mínima parte de la sociedad y que asimilamos transmitiendo los conocimientos y comportamientos de la misma; en eso radica el sentido de apropiamiento de la cultura; apropiamiento de un territorio, reconocimiento en una serie de costumbres, tradiciones y protocolos que señalan y determinan una pertenencia. Son tan distintos los hindúes de los judíos, como lo son los mayas de los purépechas, o los catalanes de los gallegos. Y sin embargo, todos en la construcción genética somos los mismos seres humanos. La educación entonces responde básicamente en su sentido primario, a una serie de apropiaciones aprendidas y enseñadas de las reglas elementales de comportamiento social que el individuo debe conocer y practicar como parte de la misma sociedad en que se va formando y en la cual transita. Se establece, desde este piso, el carácter pedagógico de la educación; asimismo la educación formalmente institucionalizada salpimentada con una serie de conocimientos básicos también, tales como el leer y escribir, el aprender a sumar o restar, el tener conocimiento de la herencia de la cual se es parte, etc.
Como ya hemos señalado antes, desde el principio los educadores entendieron que la educación es tan sólo un método efectivo de asimilación, de traslado de información y de sobrevivencia del grupo en mitad de un mundo feroz. Es también la forma sencilla de asimilar un credo, una visión determinada del cosmos, un sentido de vida y de la vida que nos rodea. En unas cuantas palabras, nos referimos, a un conjunto de normas.
¿Qué es entonces la educación artística?
Un sistema sensible que estimula, provoca, origina y expone una visión distinta del orden del mundo estableciéndose a través de la sensibilización de cuerpo y espíritu del mismo ser humano. El canto, la lectura, la poesía dicha en voz alta, la danza, la pintura, la escritura como literatura, el enfrentar la ardua disciplina de un instrumento que se niega a ser sometido, la construcción de cosas grandes o pequeñas donde los materiales exigen un rigor, la vestimenta de otros que jamás seré y que permite el teatro; la exploración de zonas sensibles, de extra lenguajes interiores o exteriores en concomitancia con otros seres humanos; incide en que todos los paradigmas de la educación formal establecidos en los programas y métodos empleados por la educación institucionalizada alcanzan una potencialidad inagotable. ¿Por qué? Se construyen a través de las zonas sensibles el apropiamiento, el razonamiento y el entendimiento que de otras maneras es muy complejo desarrollar. Dicho en otras palabras, a través de la música se puede alcanzar el sentido indispensable para que el educando entienda el proceso matemático y sus operaciones; de la literatura el proceso de la minuciosidad; tanto como el respeto y el sentido de pertenencia de grupo; de la danza la comprensión cabal de las potencialidades de su sistema psicomotor; etc. La educación artística es en esencia un elemento en el desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje del ser humano en general.
Y entonces, ¿por qué en nuestro país no lo empleamos como una herramienta?
Primero porque se ha creado entorno a los creadores y sus creaciones un estereotipo; donde al igual que en el siglo XVI los artistas pertenecen a una subespecie humana de vagos sin oficio, sin sede ni beneficio; beneficio intangible pero a su vez tan concreto como los números rechonchos de las cuentas de administradores y burocracias que viven de las regalías de los artistas muertos.
Segundo, porque ese supuesto mal vivir de los hacedores de arte se ha querido poner siempre por delante de las razones fundamentales del Estado mexicano para no encarar la educación formal como un proceso integral de desarrollo de la sociedad. La causa principal es que la educación a través de las artes no es vistosa, dócil y lucrativa políticamente como ha demostrado serlo la forma actualmente empleada. Además que implica inversión económica cuantiosa y un cierto grado de especialización y sensibilización que hoy las escuelas normales del país no poseen ni podrán poseer ni en el corto ni largo plazo.
Y por otra parte, los objetivos y fines de las universidades públicas o privadas no son los de formar hombres críticos e integrales proposititos a una sociedad cada día más paupérrima, sino el crear una curricula amplia de titulados sin trabajo, listos a integrarse al mercado laboral de mano de obra barata.
En este sentido, ¿cuál es el papel de la sociedad civil en todo esto?
Desde hace mucho tiempo por vías distintas grupos de individuos han mostrado el interés de formalizar un sistema de lugares a propósito para la práctica de las actividades artísticas; meros sitios de entretenimiento y distracción. Infraestructura necesaria pero incapaz de cumplir con sus fines. A estos sitios les han nombrado como Casa de Cultura: donde el impartir danzas folclóricas regionales, la enseñanza mediana de instrumentos, el abrir pequeños tallercitos de literatura, pintura y otras actividades relacionadas, se han compartido con otras actividades diversas que van desde las clases de cocina, costura o tejido, los talleres para rebajar grasa o la practica del karate, etc. Casas de cultura donde ciertamente la visión general de las actividades de ciertos estratos de la sociedad se ven reflejados pero que efectivamente poco impacto logran en la misma.
Nuestro país es rico en variedad, cantidad, exuberancia y exotismo de sus manifestaciones. De los pueblos autóctonos los patrones de la sociedad española que llegaron con los conquistadores durante el siglo XVI fueron rápidamente asimilados en un proceso sincrético que conforma la herencia que cada mexicano poseemos como bagaje particular: idioma, comida, sentido de pertenencia nacional, identidad cosmogónica, etc. Por vías diversas el Estado mexicano ha tratado de demostrarnos lo contrario, no importando su origen partidista, sin embargo al hablar del valor de la sociedad en la cual se legitima y aferra, el propio Estado recurre de forma recurrente sólo a las artes, a sus artistas y al proceso cultural, buscando un punto desde donde manifestar un vago reflejo de sí mismo. Ante el rostro sensible de las manifestaciones culturales y las artes, la política y sus aberrantes sacerdotes palidecen y no pueden más que humillar sus encorvadas contrahechos cuerpos.
¿Cuál es entonces el papel que la educación artística debería mostrar en todo este proceso?
Es aquí donde nos encontramos con la primera de las grandes encrucijadas del camino. Por una parte la formación institucionalizada y, por la otra, la sensibilidad desbordante del empirismo que ha producido manifestaciones populares paradigmáticas que nos determinan como nación en sones, jarabes; propuestas estéticas de todo tipo.
La educación sensible propuesta por la práctica y conocimientos de las distintas formas artísticas en el aula, en la escuela y como una forma de reconocimiento de la comunidad, es la otra pierna que permitiría un avance integral del ser humano en la educación formal institucionalizada que hoy en México no vemos, pues las reformas constantes al proceso educativo desde la Secretaría de Educación cada vez le delegan más al desván de los olvidos. Y por otra parte, la creación de un sistema paralelo de educación artística, ajeno a la forma como se hace la educación formal institucionalizada, es sin duda un proyecto inviable.
Actualmente dos situaciones son más que obvias cuando se trata de hacer un acercamiento al proceso educativo a través de las artes. Uno, que no se cuenta con sistemas, procedimientos, información ni educación por parte de profesores y educadores en los distintos niveles del ámbito educativo formal. Segundo, que los procesos de acercamiento que los creadores plantean con respecto a la manera como se acoge la enseñanza en las aulas no es el más apropiado, lo cual provoca entonces que se forme una distancia formidable entre el deseo de sensibilizar y la negación de salir del mismo sistema ya establecido y por mucho probado del sindicalismo rampante y las políticas formales de la empresa educativa institucionalizada en la cual cobran sus quincenas. Minucias que lastran la relación: ni los profesores son capaces de admitir sus rezagos, desinformación y poca iniciativa por cambiarlos; ni los creadores son capaces de admitir las enormes deficiencias de su formación orientada a otros ámbitos más inmediatos y menos dispuestos a la trasmisión del oficio. Sabemos que no basta con saber fechas y nombres de personajes para ser historiador; tal como queda claro el que no es suficiente saber bailar para considerarse bailarín, mucho menos coreógrafo; o ser desinhibido y de buena memoria para vivir un personaje y ser considerado actor. Los procesos son aún más complejos y delicados que los mismos resultados. La primera aspiración podría plantearse en la creación de públicos y la apreciación de las artes como un primer proceso de aproximación.
En este sentido:
¿Cuál es la pertinencia de institucionalizar las formas artísticas como métodos de enseñanza aprendizaje?
¿Hasta dónde es capaz de ir nuestra propia intuición para entender el proceso de las artes en el aula y en la escuela?
¿La educación artística debe seguir los mismos parámetros y moldes como se imparte actualmente la educación formal en la escuela?
¿Son necesarias las actividades artísticas en el actual sistema educativo mexicano?
E aquí que nos acercamos a un problema medular:
¿Qué ilustra más en el campo cuantitativo y cualitativo el aprovechamiento de un conocimiento? ¿La exposición pormenorizada y memorística de un acontecimiento o el entendimiento de los sucesos?
¿Y cuál es el papel real de las instituciones encargadas del sector cultura?
Las evidencias en Michoacán son particularmente notables. Con todo y que esta entidad cuenta con una vitalidad desbordada en el terreno de la creación popular de las diversas formas artísticas, es evidente que esta preservación no es producto de los buenos oficios de la universidad ni escuelas, mucho menos de la influencia del Instituto Michoacano de Cultura en su momento, ni de la actual Secretaria de Cultura. En este sentido, al igual que sucede en el país desde la década de los años cuarenta, la masificación urbana producto de la migración campesina y de los recurrentes desfalcos económicos que las oligarquías en turno han hecho al país, no sólo expulsan a los individuos de las comunidades sino que lanzan a grandes cantidades de mexicanos fuera de las fronteras de la nación. Además de mantener a la economía siempre deprimida y en contención constante. Producto del mismo proceso, el centralismo rampante absorbe los grandes capitales y cualquier tipo de iniciativa que pudiera propiciar un desarrollo regional es visto como una falacia. No viste, ni a la política ni a sus fariseos, las acciones que no cuentan con un respaldo mediático. Y los medios, ni ganas ni intención de ir fuera de su ámbito de confort. En el mismo proceso la infraestructura es raquítica si existe, y no hay capacidad humana disponible que pudieran cumplir con los mínimos objetivos de mantenimiento y aseo de la propia infraestructura. Un ejemplo desalentador de este mismo marasmo es la evidencia de que del total de las acciones realizadas desde la creación de la Secretaría de Cultura de Michoacán, sólo un poco más de un treinta por ciento de éstas se hallan realizado fuera de Morelia, teniendo en consideración que son 113 municipios con los que cuenta la entidad.
Desde siempre el reclamo de los pueblos del interior de Michoacán ha sido que el Instituto de cultura en su momento era el moreliano de cultura, hoy en día, esa percepción no ha cambiado con la Secretaría de Cultura. Se sigue percibiendo una lejanía insalvable con respecto a las acciones que la misma realiza. Y las administraciones municipales al respecto tienen un rezago de lustros, tanto en el desconocimiento del trato a los eventos artísticos como a los requerimientos mínimos para su desarrollo.
En este sentido, y entendiendo los costos financieros y los alcances humanos, se hace la siguiente propuesta:
Un programa ambicioso, descentralizador, realmente efectivo sería la creación de delegaciones regionales de la Secretaria de Cultura con sede en las principales cabeceras municipales de las diez regiones en que se ha dividido la entidad. Sedes dotadas de infraestructura: teatro, biblioteca, museo, salones de ensayo, salones para talleres, cinema; administración y presupuesto propios. Delegaciones regionales que por una parte cumplan con los objetivos de la estrategia marcada por la Secretaria de Cultura y el Gobierno del Estado, y por la otra, con los objetivos propios de cada región en tanto infraestructura, promoción, fomento, divulgación, estimulo, preservación y desarrollo en las materias artísticas y culturales relacionadas. Ahora bien, esto permitiría la creación de públicos, la relación con las propias unidades primarias del proceso enseñanza aprendizaje de las regiones que lo son la escuelas; la vinculación y apoyo real a las casas de la cultura existentes, además de abrir la opción de divulgar la obra de nuestros propios creadores en las diversas disciplinas artísticas. Permitiendo la creación de espacios propicios para residencias rotativas, tanto en el ámbito profesional de carrera del servicio público en el área de la administración cultural, tanto como en la presencia de los creadores y la divulgación de su oficio creativo a través de talleres y cátedras.
Morelia, Mich. Diciembre de 2009.
lunes, 7 de diciembre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
Otro fragmento del libro que actualmente escribo. Cap. III
Tal como señalábamos en el capitulo anterior, la ópera gozó de extraordinaria reputación. Muy pronto en los salones cortesanos europeos fue ganando adeptos y más cuando los compositores siguiendo a la escuela napolitana, a comienzos del siglo XVIII, desarrollaron el Aria. Otra novedad importante es la creación de la primera ópera bufa: La serva pedrona de Pergolesi en 1733, escénicamente afianzada por el genio creador del cómico italiano Carlo Goldoni quien a su vez suministró libretos e historias jocosas y fantásticas a los compositores de su época. Rigen las carteleras autores como: Scarlati, Bonancini, Pergolesi, Rameau, Gallupi, Gluck, Paissiello, Mozart y Cimarosa. Todavía más importante es que al adquirir en este periodo el tono fársico; grosero, gracioso y antisolemne del teatro italiano; esta forma de teatro musical adquiere, debido a una necesidad irremediable, un aire profano, popular e irreverente que le abre las puertas a un público amplio, deseoso de novedades y divertimento, fuera del boato, la pompa y la etiqueta de los salones cortesanos. La ópera entonces alcanzará una reputación menos estirada y sofisticada. Por su parte, ya durante el siglo anterior, tanto Lope de Vega como Calderón habían realizado dramas españoles donde largos fragmentos eran cantados por los actores, la danza y principalmente la música, cumplía con un sitio estelar sobre el espectáculo. De Calderón de la Barca se conservan, aunque no las partituras: El golfo de las sirenas y El laurel de Apolo (1630); como antecedentes de este género español representado primeramente en los aposentos de descanso de la familia real, ubicados en un bosquecillo al lado de El Pardo, denominado como La Zarzuela, también por hallarse rodeado de infinidad de zarzas. Como ya se ha dicho, desafortunadamente no se conocen ni los nombres de los compositores de la música ni sus partituras. Ya en el siglo XVIII compositores españoles como Ramón de la Cruz y Rodríguez de Hita revitalizaron el género popularizándolo al sacarlo, como le sucedió a la ópera, fuera de los espacios cortesanos. Cuando ópera y zarzuela, durante el siglo XVIII, alcanzan su nueva y notable dimensión como espectáculo teatral popular, pegado al mismo, en una suerte de simbiosis parasitaria, van por afuera de los locales de representación, junto a la ópera los titiriteros, con sus tinglados y autómatas que escenifican fragmentos y arias –muchas veces- de las mismas obras que dentro de un rato en los recintos serán estrenadas. Los titiriteros copian la música, telones y decorados. Reproducciones de los personajes calcan interpretando las arias y los recitativos; tras abandonar los animadores la lengüeta con la cual la autoridad les obligaba a que hicieran su trabajo en la época anterior. Le otorgan naturalidad a la voz y cantan libremente. No hay ciudad europea que se precie de magnifica y cortesana que durante el siglo dieciochesco, no vea surgir el espectáculo operístico que antecede al Romanticismo, al melodrama y, por supuesto, a autores tan variados tales como: Cherubini, Beethoven, Rossini, Weber, Bellini, Verdi, Gounod, Wagner, Bizet, Leoncavallo y Puccini; entre otros muchos.
Durante el primer cuarto de siglo las condiciones en Madrid siguen siendo las mismas, la corte asistiendo a funciones en el Buen Retiro y al Alcázar de Palacio, el pueblo abarrota los corrales del Príncipe y de la Cruz. Salvo que empieza a ser notable la constante visita de músicos, cantantes y realizadores de ópera italianos que viajan constantemente a la península. Lo cual pone en entredicho la capacidad de los locales españoles para adaptarse a los requerimientos del nuevo género. Por lo cual Felipe V ordena la construcción de un nuevo recinto propio para la ópera que llaman el nuevo teatro en los Caños de Peral.
La Ilustración anunció una nueva era para la humanidad. El pasado fue dejado atrás, irracional y bárbaro. El futuro fue aclamado: el hombre era perfectible, le bastaba aplicar su razón a las tareas del progreso. La felicidad en esta tierra era posible, gracias a la ciencia, la educación y el derecho económico. La Ilustración puso a Europa en el umbral de la Revolución Industrial. ¿Se uniría España a esta corriente general del continente o permanecería, una vez más, fuera de ella? ¿Saldría España, por fin, de la larga noche de el Escorial para entrar al reino solar del Siglo de las luces?
La Ilustración alcanzó a España al intentar introducirla a través del sistema poético fundado sobre doctrinas críticas basadas en la razón dominante francesa, y esa fue la intención de la corona encabezada por Felipe V. Para tal proyecto se encomendó a Ignacio de Luzan, caballero aragonés que fue llevado de muy niño a Italia donde recibió una educación clásica en Milán, Palermo y Nápoles. Ahí trató con Maffei y Metastasio. Ya en Italia y Sicilia había publicado varias obras en italiano y francés. Realizó traducciones de dramas de Maffei, Lachaussée y Metastasio a la escena española; y él mismo escribió una comedia original: La virtud honrada; que se representó en Zaragoza. En 1747 fue nombrado secretario de la embajada de París.
Durante el primer cuarto de siglo las condiciones en Madrid siguen siendo las mismas, la corte asistiendo a funciones en el Buen Retiro y al Alcázar de Palacio, el pueblo abarrota los corrales del Príncipe y de la Cruz. Salvo que empieza a ser notable la constante visita de músicos, cantantes y realizadores de ópera italianos que viajan constantemente a la península. Lo cual pone en entredicho la capacidad de los locales españoles para adaptarse a los requerimientos del nuevo género. Por lo cual Felipe V ordena la construcción de un nuevo recinto propio para la ópera que llaman el nuevo teatro en los Caños de Peral.
La Ilustración anunció una nueva era para la humanidad. El pasado fue dejado atrás, irracional y bárbaro. El futuro fue aclamado: el hombre era perfectible, le bastaba aplicar su razón a las tareas del progreso. La felicidad en esta tierra era posible, gracias a la ciencia, la educación y el derecho económico. La Ilustración puso a Europa en el umbral de la Revolución Industrial. ¿Se uniría España a esta corriente general del continente o permanecería, una vez más, fuera de ella? ¿Saldría España, por fin, de la larga noche de el Escorial para entrar al reino solar del Siglo de las luces?
La Ilustración alcanzó a España al intentar introducirla a través del sistema poético fundado sobre doctrinas críticas basadas en la razón dominante francesa, y esa fue la intención de la corona encabezada por Felipe V. Para tal proyecto se encomendó a Ignacio de Luzan, caballero aragonés que fue llevado de muy niño a Italia donde recibió una educación clásica en Milán, Palermo y Nápoles. Ahí trató con Maffei y Metastasio. Ya en Italia y Sicilia había publicado varias obras en italiano y francés. Realizó traducciones de dramas de Maffei, Lachaussée y Metastasio a la escena española; y él mismo escribió una comedia original: La virtud honrada; que se representó en Zaragoza. En 1747 fue nombrado secretario de la embajada de París.
viernes, 14 de agosto de 2009
De mi libro: Sobre los escenarios de la Independencia Hidalgo, Quixote de nuevo cuño
Cabe hacer el siguiente paréntesis, en el entendido que la información contenida en este aparte tendrá relevancia y sentido en la causalidad de este volumen en las partes subsecuentes, más todavía como elemento de conformación del carácter cultural, social y político en el cual el Padre de Patria se formó en sus años mozos trasplantándolo a sus años de madurez y que es el objeto de este estudio:
La decisión unilateral que parece haber tomado Vasco de Quiroga, en tanto al cambio de sede del obispado de Tzintzuntzan (capital real del antiguo reino de Michoacán) a la de la ciudad de Pátzcuaro (1538), tuvo como consecuencias, entre otras:
El virrey don Antonio de Mendoza se molestó con Vasco de Quiroga porque no le consultó debidamente a cerca del traslado de la sede episcopal, y con ella de la ciudad de Michoacán, a Pátzcuaro. Mendoza hizo frente común contra Quiroga con los no pocos enemigos que tenía. Decidió con ello señalar otro lugar para erigir la catedral y la ciudad capital de Michoacán. Mendoza aprovechó una real cédula de 1537 que lo autorizaba a fundar una villa, no ciudad, llamada Valladolid, “hacia la parte de los Chichimecas, un sitio muy hermoso”. El sitio elegido era Guayangareo, donde desde 1531 fray Juan de San Miguel había fundado el colegio de niños de San Miguel, y donde se habían establecido unos cuantos encomenderos y empresarios, algunos de ellos prósperos como Gonzalo Gómez (quien fue denunciado por sus enemigos a la inquisición por judaizante y fue largamente procesado).
El 23 de abril el virrey Mendoza hizo un mandamiento en el que dijo haber informado “que la ciudad de Mechuacán se había puesto y asentado en parte y lugar no conveniente y que había necesidad de se mudar a otra parte” y que el mejor lugar era Guayangareo, por haber allí “fuentes de agua y cerca las demás cosas necesarias para la población y perpetuación de la ciudad y proveimiento de los vecinos de ella, y tierras para poder hacer sus heredades y tener sus granjerías, sin prejuicio de los indios”. Con este mandamiento el virrey decidió sin autorización de la Corona, asentar allí la ciudad de Michoacán. Juan de Alvarado, encomendero de Tiripitio, Juan de Villaseñor, encomendero de Huango y Puruándiro, y Luís de León Romano, caballero italiano allegado al virrey, fueron nombrados jueces de comisión para realizar la traza de la ciudad, señalando sitio donde se habría de levantar la iglesia mayor, la casa episcopal, el cabildo, los monasterios y la cárcel. Debía de organizar la construcción de los caminos y puentes necesarios. Y sobre todo, con el fin de atraer a la población española, Alvarado, Villaseñor y Romano recibieron el encargo de repartir solares donde los vecinos construyeran sus casas, y tierras donde hicieran sus “heredades y huertos moderados”.
El 18 de mayo de 1541 los tres jueces tomaron posesión para la ciudad de Michoacán en Guayangareo, señalando los términos y ejidos de la ciudad y repartieron “suertes de tierras, y heredades y solares”.
Pero a pesar del apoyo del virrey, la nueva ciudad no creció tan rápidamente como se esperaba. Aunque Mendoza no dejó de llamar ciudad de Michoacán a la ciudad que fundó en Guayangareo, no obtuvo la aprobación de la Corona, y la sede episcopal y la ciudad de Michoacán se mantuvieron en Pátzcuaro hasta 1580, quince años después de la muerte del Obispo Vasco de Quiroga.
La información es de la Historia General de Michoacán vol. II. Instituto Michoacano de Cultura. México. 1989. cit. pág. 112.
La decisión unilateral que parece haber tomado Vasco de Quiroga, en tanto al cambio de sede del obispado de Tzintzuntzan (capital real del antiguo reino de Michoacán) a la de la ciudad de Pátzcuaro (1538), tuvo como consecuencias, entre otras:
El virrey don Antonio de Mendoza se molestó con Vasco de Quiroga porque no le consultó debidamente a cerca del traslado de la sede episcopal, y con ella de la ciudad de Michoacán, a Pátzcuaro. Mendoza hizo frente común contra Quiroga con los no pocos enemigos que tenía. Decidió con ello señalar otro lugar para erigir la catedral y la ciudad capital de Michoacán. Mendoza aprovechó una real cédula de 1537 que lo autorizaba a fundar una villa, no ciudad, llamada Valladolid, “hacia la parte de los Chichimecas, un sitio muy hermoso”. El sitio elegido era Guayangareo, donde desde 1531 fray Juan de San Miguel había fundado el colegio de niños de San Miguel, y donde se habían establecido unos cuantos encomenderos y empresarios, algunos de ellos prósperos como Gonzalo Gómez (quien fue denunciado por sus enemigos a la inquisición por judaizante y fue largamente procesado).
El 23 de abril el virrey Mendoza hizo un mandamiento en el que dijo haber informado “que la ciudad de Mechuacán se había puesto y asentado en parte y lugar no conveniente y que había necesidad de se mudar a otra parte” y que el mejor lugar era Guayangareo, por haber allí “fuentes de agua y cerca las demás cosas necesarias para la población y perpetuación de la ciudad y proveimiento de los vecinos de ella, y tierras para poder hacer sus heredades y tener sus granjerías, sin prejuicio de los indios”. Con este mandamiento el virrey decidió sin autorización de la Corona, asentar allí la ciudad de Michoacán. Juan de Alvarado, encomendero de Tiripitio, Juan de Villaseñor, encomendero de Huango y Puruándiro, y Luís de León Romano, caballero italiano allegado al virrey, fueron nombrados jueces de comisión para realizar la traza de la ciudad, señalando sitio donde se habría de levantar la iglesia mayor, la casa episcopal, el cabildo, los monasterios y la cárcel. Debía de organizar la construcción de los caminos y puentes necesarios. Y sobre todo, con el fin de atraer a la población española, Alvarado, Villaseñor y Romano recibieron el encargo de repartir solares donde los vecinos construyeran sus casas, y tierras donde hicieran sus “heredades y huertos moderados”.
El 18 de mayo de 1541 los tres jueces tomaron posesión para la ciudad de Michoacán en Guayangareo, señalando los términos y ejidos de la ciudad y repartieron “suertes de tierras, y heredades y solares”.
Pero a pesar del apoyo del virrey, la nueva ciudad no creció tan rápidamente como se esperaba. Aunque Mendoza no dejó de llamar ciudad de Michoacán a la ciudad que fundó en Guayangareo, no obtuvo la aprobación de la Corona, y la sede episcopal y la ciudad de Michoacán se mantuvieron en Pátzcuaro hasta 1580, quince años después de la muerte del Obispo Vasco de Quiroga.
La información es de la Historia General de Michoacán vol. II. Instituto Michoacano de Cultura. México. 1989. cit. pág. 112.
miércoles, 22 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
Colaboración del buen amigo Cuauhtémoc Pérez
APRENDIENDO UN POCO
A menos que sea su maestro, su papá o su mamá, es penoso corregir a alguien cuando dice o emplea mal una palabra. Cometer un error al hablar no es exclusivo de personas que carecen de educación; lo encontramos en todos los niveles: en ejecutivos con maestrías y doctorados así como en señoras encopetadas
Salvo algunos intelectuales (que seguro nunca se equivocan) todos hemos cometido errores al hablar. Lo grave es cuando ni siquiera nos percatamos de ello. Es pues de que su servidor dijo 'gentes' en lugar de 'gente' en la participación semanal que tengo en la radio, y que fui debidamente corregido por una radioescucha, me permití solicitar por ese medio que me enviaran algunas 'palabras problema' con el fin de que tratemos de mejorar nuestra forma de hablar.
El lenguaje refleja nuestro grado de cultura y educación.(ATENCION CHAVOS, UNA COSA ES ESTAR EN ONDA Y OTRA SER UN INCULTO!!!!!)Como dice Nortthrop Frye 'hay una sola manera de degradar permanentemente a la humanidad, y esta es destruir el lenguaje'. A continuación le presento una lista de algunas de éstas...
PALABRAS MAL EMPLEADAS
- No se dice 'haiga', sino 'haya', por favor no digan 'haiga' es de malgusto.
- No se dice 'es que el trafico esta muy pesado' o 'había mucho trafico' ¿de que? de cocaína, de marihuana? los autos no trafican señor ¡¡transitan!!, o ¿usted trafica por una avenida o transita por la avenida? pues claro transita
- No se dice banqueta, se dice acera.
- Aunque nos suene raro, lo correcto es decir 'viniste' en lugar de'veniste'.
- Es mejor decir 'esta tela esta brillante' que 'brillosa'
- Quitémosle la 's' a palabras como fuistes, trajistes, pensastes, dijistes,etc., también es de muy mal gusto hablar con 's' al final.
- Lo correcto es decir 'la
nariz', no 'las narices' al igual que café en lugar de 'cafeces'
- No se dice 'voy a la gasolineria'. Se dice 'voy a la gasolinera'.
Una regla simple para evitar esta confusión es aplicar el término 'era' a aquellos establecimientos donde se expenda bienes que no sean alimenticios:ladrillera, bloquera, tabaquera, etc. el resto sí lleva la terminación
'ría' tortillería, panadería, paletería.
- La palabra 'dinero' es como 'gente'. Nunca se le debe agregar una 's' al final.
- Para describir el lugar en que queda una persona no se dice: 'quedó en doceavo o quinceavo lugar'. Esto es la ley del menor esfuerzo; lo correcto es decir 'duodécimo o decimoquinto lugar'.
- 'Ipso facto' no quiere decir 'rápido'.
En latín significa 'ya está hecho'.
- No se dice 'tienta
esto'. Es mejor 'toca esto'.
- 'Luego a veces', o se dice luego o se dice a veces, suena repetitivo
PALABRAS MAL PRONUNCIADAS
Hay muchas palabras que por prisa o por su uso frecuente se han ido deformando como:
- Entons (entonces)
- sasque? (¿sabes que?)
- pior (peor)
- Pecsi (Pepsi)
- picsa (pizza)
- verdá (verdad)
- pantunflas (pantuflas)(PORFAVOR PONGAN ATENCION EN ESTA!!!)
- tecojotes (tejocotes)
- edá (edad), (verdad)
- pos (pues)
- cercas (cerca)
- negocea (negocia)
- nomás (nada más)
- nadien (nadie)
- restorán (restaurante) MUCHO OJO
- prespectiva (perspectiva)
- voltiar (voltear)
- platiado (plateado)
- Chapas (Chiapas)
- tualla (toalla)
- diferiencia (diferencia)
- pon tu (supón que)
- cafeses (cafés
- fuertísimo (fortísimo)
- ahoy (hoy)
- a cuánto (cuánto)
- a cómo (cómo)
- zanoria (zanahoria)
- mayugar (maguyar)
-aguardar (guardar)
ALGUNOS ANGLICISMOS
De la frontera me enviaron varias palabras que son una mezcla de inglés y español champurrado, como: 'apárcate', 'púchale', 'ponte lipstick', 'yo te hablo pa'tras' (I'll call you back), 'troca', 'bet-seller' ('best-seller),'frizzalo', 'ponte make-up' y 'voy a aplicar a la universidad', checar en lugar de verificar.
ALGUNAS EXPRESIONES
- 'Súbete pa'arriba, bájate pa'abajo, métete pa'dentro, salte pa'fuera. ¡NO!
- 'Salí fueras de la ciudad', ¡TAMPOCO!. Es fuera. Recuerde: Siempre debe haber concordancia en género y número
- No se dice 'me desayuné un..' Desayunar no es verbo reflexivo. Es 'desayuné un'.
- 'Lapso de tiempo' No- El lapso siempre
es de tiempo, así que es reiterativo.
- 'No se si se recuerdan', se dice: 'No se si recuerdan'.
- 'A qué horas son?'...se dice: '¿Qué horas son?' y/o '¿Qué hora es?'.
- 'Su mamá de ella', se dice: 'Su mamá'.
- 'Me entiendes?', se dice: '¿me expliqué?' '¿fui claro?'
- 'Te pido una disculpa', se dice: 'Te ofrezco una disculpa'.
- 'Más mejor', se dice: 'Mucho mejor'
- 'Haz de cuenta' se dice 'supón que...'
- 'Bien mal, se dice: 'Muy mal'.
- 'Está re caro', se dice: 'Está muy caro'
- 'Me paso a retirar', se dice: 'Me retiro'.
- 'Demasiado bien', No se puede estar demasiado bien; se está muy bien
- 'Bien mucho' : O está bien , o es mucho , si quieren referirse a cantidad entonces se dice mucho, si quieren un adjetivo calificativo entonces se dice bien.
Aprendamos bien el español antes de hablar otros idiomas... ¿Qué pasa jóvenes? 'Los grandes
cambios son la suma de pequeños cambios' ¡ehhh! ¿qué tal? debemos tener cuidado con nuestro idioma.
Mensajes como éste si vale la pena reenviarlo a todos nuestros contactos
¿no les parece?...
NO HAY PIERDE , COMO HABLAS Y COMO COMES, DICE GRAN PARTE DE LA EDUCACION DE UNA PERSONA !!!!!!!!!!!!!!!!!
A menos que sea su maestro, su papá o su mamá, es penoso corregir a alguien cuando dice o emplea mal una palabra. Cometer un error al hablar no es exclusivo de personas que carecen de educación; lo encontramos en todos los niveles: en ejecutivos con maestrías y doctorados así como en señoras encopetadas
Salvo algunos intelectuales (que seguro nunca se equivocan) todos hemos cometido errores al hablar. Lo grave es cuando ni siquiera nos percatamos de ello. Es pues de que su servidor dijo 'gentes' en lugar de 'gente' en la participación semanal que tengo en la radio, y que fui debidamente corregido por una radioescucha, me permití solicitar por ese medio que me enviaran algunas 'palabras problema' con el fin de que tratemos de mejorar nuestra forma de hablar.
El lenguaje refleja nuestro grado de cultura y educación.(ATENCION CHAVOS, UNA COSA ES ESTAR EN ONDA Y OTRA SER UN INCULTO!!!!!)Como dice Nortthrop Frye 'hay una sola manera de degradar permanentemente a la humanidad, y esta es destruir el lenguaje'. A continuación le presento una lista de algunas de éstas...
PALABRAS MAL EMPLEADAS
- No se dice 'haiga', sino 'haya', por favor no digan 'haiga' es de malgusto.
- No se dice 'es que el trafico esta muy pesado' o 'había mucho trafico' ¿de que? de cocaína, de marihuana? los autos no trafican señor ¡¡transitan!!, o ¿usted trafica por una avenida o transita por la avenida? pues claro transita
- No se dice banqueta, se dice acera.
- Aunque nos suene raro, lo correcto es decir 'viniste' en lugar de'veniste'.
- Es mejor decir 'esta tela esta brillante' que 'brillosa'
- Quitémosle la 's' a palabras como fuistes, trajistes, pensastes, dijistes,etc., también es de muy mal gusto hablar con 's' al final.
- Lo correcto es decir 'la
nariz', no 'las narices' al igual que café en lugar de 'cafeces'
- No se dice 'voy a la gasolineria'. Se dice 'voy a la gasolinera'.
Una regla simple para evitar esta confusión es aplicar el término 'era' a aquellos establecimientos donde se expenda bienes que no sean alimenticios:ladrillera, bloquera, tabaquera, etc. el resto sí lleva la terminación
'ría' tortillería, panadería, paletería.
- La palabra 'dinero' es como 'gente'. Nunca se le debe agregar una 's' al final.
- Para describir el lugar en que queda una persona no se dice: 'quedó en doceavo o quinceavo lugar'. Esto es la ley del menor esfuerzo; lo correcto es decir 'duodécimo o decimoquinto lugar'.
- 'Ipso facto' no quiere decir 'rápido'.
En latín significa 'ya está hecho'.
- No se dice 'tienta
esto'. Es mejor 'toca esto'.
- 'Luego a veces', o se dice luego o se dice a veces, suena repetitivo
PALABRAS MAL PRONUNCIADAS
Hay muchas palabras que por prisa o por su uso frecuente se han ido deformando como:
- Entons (entonces)
- sasque? (¿sabes que?)
- pior (peor)
- Pecsi (Pepsi)
- picsa (pizza)
- verdá (verdad)
- pantunflas (pantuflas)(PORFAVOR PONGAN ATENCION EN ESTA!!!)
- tecojotes (tejocotes)
- edá (edad), (verdad)
- pos (pues)
- cercas (cerca)
- negocea (negocia)
- nomás (nada más)
- nadien (nadie)
- restorán (restaurante) MUCHO OJO
- prespectiva (perspectiva)
- voltiar (voltear)
- platiado (plateado)
- Chapas (Chiapas)
- tualla (toalla)
- diferiencia (diferencia)
- pon tu (supón que)
- cafeses (cafés
- fuertísimo (fortísimo)
- ahoy (hoy)
- a cuánto (cuánto)
- a cómo (cómo)
- zanoria (zanahoria)
- mayugar (maguyar)
-aguardar (guardar)
ALGUNOS ANGLICISMOS
De la frontera me enviaron varias palabras que son una mezcla de inglés y español champurrado, como: 'apárcate', 'púchale', 'ponte lipstick', 'yo te hablo pa'tras' (I'll call you back), 'troca', 'bet-seller' ('best-seller),'frizzalo', 'ponte make-up' y 'voy a aplicar a la universidad', checar en lugar de verificar.
ALGUNAS EXPRESIONES
- 'Súbete pa'arriba, bájate pa'abajo, métete pa'dentro, salte pa'fuera. ¡NO!
- 'Salí fueras de la ciudad', ¡TAMPOCO!. Es fuera. Recuerde: Siempre debe haber concordancia en género y número
- No se dice 'me desayuné un..' Desayunar no es verbo reflexivo. Es 'desayuné un'.
- 'Lapso de tiempo' No- El lapso siempre
es de tiempo, así que es reiterativo.
- 'No se si se recuerdan', se dice: 'No se si recuerdan'.
- 'A qué horas son?'...se dice: '¿Qué horas son?' y/o '¿Qué hora es?'.
- 'Su mamá de ella', se dice: 'Su mamá'.
- 'Me entiendes?', se dice: '¿me expliqué?' '¿fui claro?'
- 'Te pido una disculpa', se dice: 'Te ofrezco una disculpa'.
- 'Más mejor', se dice: 'Mucho mejor'
- 'Haz de cuenta' se dice 'supón que...'
- 'Bien mal, se dice: 'Muy mal'.
- 'Está re caro', se dice: 'Está muy caro'
- 'Me paso a retirar', se dice: 'Me retiro'.
- 'Demasiado bien', No se puede estar demasiado bien; se está muy bien
- 'Bien mucho' : O está bien , o es mucho , si quieren referirse a cantidad entonces se dice mucho, si quieren un adjetivo calificativo entonces se dice bien.
Aprendamos bien el español antes de hablar otros idiomas... ¿Qué pasa jóvenes? 'Los grandes
cambios son la suma de pequeños cambios' ¡ehhh! ¿qué tal? debemos tener cuidado con nuestro idioma.
Mensajes como éste si vale la pena reenviarlo a todos nuestros contactos
¿no les parece?...
NO HAY PIERDE , COMO HABLAS Y COMO COMES, DICE GRAN PARTE DE LA EDUCACION DE UNA PERSONA !!!!!!!!!!!!!!!!!
jueves, 2 de julio de 2009
Nomás para darnos una idea de como masca la iguana...
Mi buen amigo G.L. Conrado me hizo llegar esta colaboración que por supuesto debe tener cabida a la luz de un "estado de excepción" velado en el que vivimos los mexicanos día con día y, como es del conocimiento público, los más de 16 mil muertos de esta "guerra" enmarcada en una lucha estéril e inútil que en el resiente mes de junio tuvo la mayor de sus matanzas desde que este gobierno se puso en marcha.

Denise Maerke
Atando cabos
29 de junio de 2009
Tengo miedo
Tengo miedo.... -repetía una y otra vez Juan Pablo Carrasco, detenido y rodeado por policías de tránsito en Ciudad Juárez. Borracho o no, Juan Carlos expresaba, en el famoso video, su profunda desconfianza frente a la policía.
Yo también tengo miedo de un gobierno que ha hecho de la seguridad su único tema. De un Presidente que ha simplificado su discurso al punto de declarar una dicotomía sin matices entre los buenos, colaboradores y creyentes, y los malos, drogadictos ateos, delincuentes y traidores. Miedo de un partido que endurece el tono y se erige en el único reducto de la decencia y la valentía. De un general presidente que sólo se siente cómodo rodeado de soldados y policías diseñando operativos y que deja de lado otros aspectos de la vida nacional. ¡El gabinete de seguridad se reúne una vez a la semana, los gabinetes de economía, de política social y de infraestructura se reúnen una vez cada mes!
Miedo de un Presidente que arropado por la legitimidad de la lucha en contra de los narcos descuida el tema de los derechos humanos y minimiza la vulnerabilidad en que se encuentra la ciudadanía frente a las empoderadas fuerzas del orden. Y es que no se han construido, ni parecen preocupados en hacerlo, los contrapesos que se requieren con tantos hombres armados en las calles. ¡En todas las guerras, y esta no es la excepción, el peligro de la deriva autoritaria y los abusos de los derechos humanos es enorme!
¿Cómo el candidato del empleo se convirtió en el presidente de la seguridad? No es difícil de entender. Después de una campaña muy disputada, una victoria por un pequeñísimo margen y una toma de posesión al límite, Calderón se sienta verdaderamente en la silla presidencial seis días después, y gracias al Operativo Conjunto Michoacán. Un éxito mediático y una operación que lo legitima como Presidente.
Meses después intentó lanzar sus iniciativas sociales, pero no le redituaron la misma aprobación. Las encuestas lo confirman, su alto nivel de aprobación se debe al tema de la guerra contra el narco. Él lo sabe. En Los Pinos descubrió también lo reducido de sus márgenes de maniobra y el costo de ciertas alianzas. En la educación no hay nada que hacer, Elba Esther se encarga de dinamitar cualquier intento de reforma. De acabar con los monopolios, ni hablar, nada se ha hecho y en competitividad seguimos por los suelos. Atrapado en todo lo demás, en la seguridad sí tiene margen y eso le ha dado sentido a toda su gestión. El único y peligroso sentido.
Acompañamos la caricatura de Helguera (arriba) con esta de Groucho Marx que para este caso bien pudiera firmar la nota con una de sus celebradas frases: “Jamás aceptaría pertenecer a un club (partido político) que admitiera como socio a alguien como yo”

Denise Maerke
Atando cabos
29 de junio de 2009
Tengo miedo
Tengo miedo.... -repetía una y otra vez Juan Pablo Carrasco, detenido y rodeado por policías de tránsito en Ciudad Juárez. Borracho o no, Juan Carlos expresaba, en el famoso video, su profunda desconfianza frente a la policía.
Yo también tengo miedo de un gobierno que ha hecho de la seguridad su único tema. De un Presidente que ha simplificado su discurso al punto de declarar una dicotomía sin matices entre los buenos, colaboradores y creyentes, y los malos, drogadictos ateos, delincuentes y traidores. Miedo de un partido que endurece el tono y se erige en el único reducto de la decencia y la valentía. De un general presidente que sólo se siente cómodo rodeado de soldados y policías diseñando operativos y que deja de lado otros aspectos de la vida nacional. ¡El gabinete de seguridad se reúne una vez a la semana, los gabinetes de economía, de política social y de infraestructura se reúnen una vez cada mes!
Miedo de un Presidente que arropado por la legitimidad de la lucha en contra de los narcos descuida el tema de los derechos humanos y minimiza la vulnerabilidad en que se encuentra la ciudadanía frente a las empoderadas fuerzas del orden. Y es que no se han construido, ni parecen preocupados en hacerlo, los contrapesos que se requieren con tantos hombres armados en las calles. ¡En todas las guerras, y esta no es la excepción, el peligro de la deriva autoritaria y los abusos de los derechos humanos es enorme!
¿Cómo el candidato del empleo se convirtió en el presidente de la seguridad? No es difícil de entender. Después de una campaña muy disputada, una victoria por un pequeñísimo margen y una toma de posesión al límite, Calderón se sienta verdaderamente en la silla presidencial seis días después, y gracias al Operativo Conjunto Michoacán. Un éxito mediático y una operación que lo legitima como Presidente.
Meses después intentó lanzar sus iniciativas sociales, pero no le redituaron la misma aprobación. Las encuestas lo confirman, su alto nivel de aprobación se debe al tema de la guerra contra el narco. Él lo sabe. En Los Pinos descubrió también lo reducido de sus márgenes de maniobra y el costo de ciertas alianzas. En la educación no hay nada que hacer, Elba Esther se encarga de dinamitar cualquier intento de reforma. De acabar con los monopolios, ni hablar, nada se ha hecho y en competitividad seguimos por los suelos. Atrapado en todo lo demás, en la seguridad sí tiene margen y eso le ha dado sentido a toda su gestión. El único y peligroso sentido.
Acompañamos la caricatura de Helguera (arriba) con esta de Groucho Marx que para este caso bien pudiera firmar la nota con una de sus celebradas frases: “Jamás aceptaría pertenecer a un club (partido político) que admitiera como socio a alguien como yo”
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

