viernes, 21 de noviembre de 2008

DON JUAN TENORIO











Estas imágenes las tomo el fotógrafo de La Jornada Michoacán, Iván Sánchez. Durante la XXXI Temporada de don Juan Tenorio en el Claustro Mayor de la Casa de la Cultura de Morelia, Mich. En la función del día 31 de noviembre de 2008.

martes, 4 de noviembre de 2008

noticias de la XXXI Temporada de don Juan



















Las fotografías son de Erik Sánchez

viernes, 31 de octubre de 2008

noticias de la XXXI Temporada de don Juan (prensa)

Renovar las formas dramáticas con que ha sido representada la obra, objetivo de su director
Tradición y tecnología digital visten la temporada 31 de Don Juan Tenorio

La Compañía Trashumante se hizo cargo de la puesta en escena al ser declarada desierta la convocatoria

CARLOS F. MARQUEZ
Escena de Don Juan Tenorio
Lupa
Escena de Don Juan Tenorio Foto: ARCHIVO LA JORNADA MICHOACAN

El miércoles se estrenó en la Casa de la Cultura de Morelia la temporada 31 del montaje teatral Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, que en la versión del director Arnulfo Martínez se conjugan la tradición y la tecnología digital con la intención de renovar las formas dramáticas con que ha sido representada tradicionalmente esta puesta.

Media hora antes del inicio de la función ya se podía observar en el exterior de la Casa de la Cultura de Morelia una larga fila de personas que acudieron puntuales a la cita con la tradición teatral más longeva de Michoacán, a pesar de que para muchos sigue resultando inexplicable el por qué esta obra sigue gozando de tanta convocatoria entre el público de todas las edades.

La asistencia que colmó todas las localidades afirmó la vigencia de Don Juan Tenorio, montaje para el que paradójicamente ningún grupo del estado presentó su propuesta en respuesta a la convocatoria emitida por la Secretaría de Cultura para producir el mejor planteamiento de escenificación. Cabe recordar que una vez que se declaró desierto el concurso para elegir la puesta en escena del clásico de José Zorrilla, la Secum convino directamente con Arnulfo Martínez para que fuera la Compañía Trashumante. Carro de Heno la encargada de la temporada 31 de esta obra.

Como lo anunciara previamente Arnulfo Martínez a través de este diario, su apuesta en la dirección sería por un montaje despojado de los grandes artificios (de música, escenografía y hasta trazo escénico) que se han podido observar en otros años y centrado mayormente en la actoralidad y la propia esencia del texto. El director buscaba, en cierta medida, desempolvar el montaje y darle un aspecto innovador con la incorporación de la tecnología como una técnica de innovación.

Desde la conformación del reparto, Arnulfo Martínez buscaba romper con la rigidez del montaje y el punto de partida fue la elección del actor Víctor Sandín para interpretar a Don Juan, tomando así distancia con el cliché de que todo seductor tiene que ser el mejor parecido, aunque a decir verdad, Don Juan tiene más la naturaleza de un Sátiro.

Víctor Sandín consiguió dar el tono que al parecer Arnulfo Martínez buscaba para el personaje principal al recrear la noche del miércoles un personaje que se movía entre lo maquiavélico y lo bufonesco. Esa hosca interpretación de Víctor Sandín que empaña incluso los momentos en que Don Juan se descubre completamente conmovido, lejos de restar al carácter del personaje lo dimensiona en la magnitud del conflicto que implica reblandecer la suma perversidad en el acto de contrición alcanzado por virtud del amor.

Al mismo tiempo que Víctor Sandín contribuyó a dar otro matiz de Don Juan Tenorio, su fuerte presencia escénica devino en un problema para los demás actores que no alcanzaron el peso escénico como para contrarrestar al mítico seductor y asesino, es así que los mayores desequilibrios se observaron al confrontar al Tenorio con Don Luis (Cuco Ovando), que se vio más débil que capaz de hacer frente a su rival e Inés (Sandra Rangel), que no alcanzó a subirse en el arco emocional que Zorrilla le atribuye.

Aunque es clara la intención del director de acentuar el ambiente carnavalesco de la ciudad de Sevilla, la tentativa devino suma de excesos que quitaron pulcritud al montaje; la comparsa que en esta ocasión se despojó de la danza a cambio de mojigangas, zanqueros y un permanente flirteo indiscriminado no cesó en sus movimientos hasta el momento del encuentro de Don Juan y Don Luis en la taberna, hasta entonces, el grupo de jóvenes funcionó más como un distractor de la escena central, que como un corpus capaz de contextualizar el drama. Pero el director fue más allá e integró a la comparsa al electricista de la Casa de la Cultura de Morelia mejor conocido como El Toques, pero lo que no previó al incorporar a un personaje tan fuerte por sí mismo, es que éste se convirtió en el centro de atención mientras estuvo presente en la escena.

En cuanto a la idea de dar al Tenorio un aire más contemporáneo mediante la integración de la tecnología que fue aportada por el Grupo Aux, no fue lo más acertada en cuanto a la intención de plantear una escenificación paralela. Las proyecciones en 3D trataban de crear una escenografía alterna, por si no bastaba el majestuoso edificio de la Casa de la Cultura, pero la proyección terminó desfasada hasta el punto de que en tiempo real todavía se estaban acomodando los proyectores para que su haz de luz llegara al destino deseado, es así que se podían ver ventanas moviéndose sobre las paredes y hasta un caballito cabalgando aunque no viniera al caso, falta de ensayo quizás, pero al fin de cuentas falta de precisión y sincronía.

Hay en esta versión 31 de Don Juan Tenorio una serie de intenciones escénicas que pueden ser apreciables en la misma medida en que logren depurarse y no ceder a la tentación de emplear los recursos simplemente porque están a la mano y no hay que desaprovecharlos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Funestas fiestas patrias

Los acontecimientos sucedidos en la noche del 15 de septiembre de 2008 en la plaza Melchor Ocampo, frente al Palacio de Gobierno de la ciudad de Morelia, Mich. Es un suceso que indigna por su fría ejecución y por su alevoso e impune resultado. Lo dicho por las autoridades en el sentido de que es un acto terrorista, es correcto. No tiene otro nombre el atentar contra la población indefensa que se apiñaba, como año con año lo hace, para escuchar las arengas que la autoridad en funciones pronuncia terminando con el ya clásico: "¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!". Y en el caso particular de Morelia, los acordes alegremente beligerantes del "Arriba Pichátaro" echados al vuelo entrelazados con el repique de las campanas, la quema del castillo y los fuegos artificiales.
Es improbable que la autoridad encuentre a quienes perpetraron dicha agresión. Como improbable que esa explicación socorrida de los últimos años y más ahora durante el gobierno del Presidente Calderón, de que todos los males provienen de su grande cruzada contra el narco... sea la correcta. Lo cierto, lo verdaderamente cierto, es que una carga de metralla echada en un momento impensado e inédito en mitad de un puño de personas desprevenidas es un signo ruín, patético y funesto del estado de la descomposición social en que hemos, de manera inexorable, convertido la convivencia de los mexicanos.
Los remedios no son simples ni sensillos. Ni tampoco lo es ni podrá serlo, el endurecimiento de la autoridad civil rebasada ampliamente por el diseño de los operativos policiacos que ejecuta el ejército en todo el país, a toda hora y en cualquier sitio. De ser así, tan sólo hemos pasado de la "dictablanda" de un partido, a los inicios de un facismo de estado que sin abiertamente decirlo, contraviniendo las garantías individuales que la Constitución Mexicana ampara, se ejecuta sin que nadie pueda protestar y que simplemente exacerva más la ya de por sí manipulada vida cotidiana. En mitad de un "estado de excepción" no decretado y si manipulado al extremo en la dichosa guerra contra el fantasmón del narco. Es un hecho que las estadísticas de los muertos en el país por esa causa, con mucho, son superiores a las arrogadas en los mismos periodos en paises donde la guerra si está en marcha oficialmente.
El viejo adagio reza: "piensa mal y acertarás". ¿Quiénes son los verdaderos ganadores de un acto macabro ejecutado contra la población? ¿Quiénes protegen la escapada y quiénes solapan la impunidad? ¿A quiénes les conviene el terror y el miedo?

noticias de la XXXI Temporada de don Juan

La Jornada Michoacán miércoles 17 de septiembre de 2008 Cultura

La Compañía Trashumante escenificará por encargo de la Secum la obra Don Juan Tenorio

Apostará por una propuesta minimalista y un reparto sui géneris: Arnulfo Martínez

CARLOS F. MARQUEZ

Casting para la obra de Don Juan Tenorio

Después de que la Secretaría de Cultura de Michoacán declarara desierto, por falta de participación, el concurso para elegir el montaje de la obra de teatro Don Juan Tenorio, la dependencia decidió encomendar esta puesta en escena a la Compañía Trashumante. Carro de Heno, que bajo la dirección de Arnulfo Martínez Villagómez apostará por una propuesta escénica minimalista y por un sui géneris reparto de personajes en el que ya se ha definido que Víctor Sandín protagonice al personaje principal y Sandra Rangel haga lo propio con Doña Inés.

Arnulfo Martínez compartió con La Jornada Michoacán que durante más de siete años ha estado definiendo la propuesta estética con la que por fin llevará a escena el clásico de José Zorrilla, cuya presentación durante la fiesta de las ánimas ya se ha vuelto en Michoacán una tradición con 31 años de historia.

Sobre la forma en la que fue elegido por la Secum para montar Don Juan Tenorio explicó: “mi proyecto ya estaba en el conocimiento de los que están ahora al frente de la secretaría; entonces, dada la situación de la convocatoria desierta me invitaron y me dan la oportunidad de montar la obra. Por otro lado, me dan la oportunidad en el sentido de que es algo que he pretendido como director. Yo iba a entrar a la convocatoria, me ajusté a los 350 mil pesos que es lo que va a gastar la Secum en producción, pero nosotros como asociación civil tenemos un convenio todavía vigente hasta el primero de octubre por la obra Matrimonio y mortaja, a quién le baja, entonces ese prurito detuvo el que nosotros pudiéramos meter el proyecto a la convocatoria por las reglas de funcionamiento de la Secum, es así que nos abstuvimos de presentar el proyecto que ya estaba realizado”.

El montaje se producirá con los mismos 350 mil pesos estipulados en la convocatoria, aunque Arnulfo Martínez señala que la Compañía Trashumante manifestó abiertamente la necesidad de ampliar los recursos “porque 350 mil pesos es muy poco para producir una obra de esta envergadura y lo digo simplemente por el número de personal al que tenemos que pagarle y por la cantidad de funciones que son cinco”.

Señaló que la propuesta de montaje parte de construir un escenario circular sobre un templete que se construirá sobre la fuente central del Claustro Mayor de la Casa de la Cultura de Morelia y apoyar el hecho escénico con una serie de proyecciones sobre una de las esquinas del mismo espacio.

Aunque el director de la Compañía Trashumante afirma haber conseguido el texto original de José Zorrilla, mismo que están usando de base, puntualizó que retrocederán a la tradición de este clásico en Michoacán al usar la versión que llevara a escena José Manuel Alvarez, aunque sin dejar de lado la intención de generar una propuesta estética distinta. “Es una suerte, si no de innovación, sí de reconocimiento a la tradición con una visión hacia un presente que recoge las posibilidades estéticas que se han desarrollado durante 30 años en el mundo. Nosotros intentamos eso”, afirmó Martínez Villagómez.

El director del Tenorio, quien externó sus intenciones de incorporar música en vivo creada por Octavio Beltrán, dio cuenta de algunos principios de dirección que mantiene como constantes en sus montajes y que piensa desplegar en esta obra: “yo soy un director que trabaja con geometría; es decir, los montajes no los pueden buscar en otro lado si no es en la geometría. El asunto es que desde hace muchos años mi propuesta ha ido permanentemente hacia allá. Esta vez lo que queremos hacer es con base en el mismo procedimiento que hemos hecho siempre: mantener una pulcritud esencial en el texto, teniendo a la palabra como fundamento de la puesta en escena. Por otro lado, plantearemos una composición plástico/arquitectónica en cuanto a la puesta en escena, el movimiento y la actuación. Hay un cuidado de mi parte con respecto a volúmenes, estaturas, formas y colores, permanentemente estoy cuidando esa forma porque creo en lo que ha dicho el maestro Luis de Tavira: que el teatro, la puesta en escena es un todo y el pensamiento rector del creador tiene que visualizar el todo”.

Es también desde la conformación del elenco que Arnulfo Martínez pretende configurar un montaje innovador; por ello, observa su reparto de personajes como “un albur” y adelanta algunos detalles del rostro que tendrá su cuerpo actoral: “nunca se ha visto ese reparto que de entrada va a ser muy interesante para el espectador. He buscado gente que dé, en principio, el carácter de los personajes. Víctor Sandín será Don Juan Tenorio, Sandra Rangel estará en el papel de Inés; el Capitán Centellas lo interpretará Raúl García y Cuco Ovando será Don Luis; por supuesto, Pérez Gallardo será el comendador, puesto que si voy a respetar el texto de José Manuel Alvarez tengo que respetar a su actor. Verdaderamente es un reparto para el cual muchos directores se lo pensarían mucho, pero yo le apuesto a los volúmenes y la actoralidad”.

La propuesta estética de Arnulfo Martínez también prevé cambios en la comparsa, pues con base en montajes anteriores considera que “es importante rescatar la parte profana del carnaval. Más que la danza y el bien moverse, creo que es esencial tener carácter sobre la escena”.

Para la conformación de la carnavalesca comparsa se efectuará un casting en el que serán seleccionados los 26 personajes del séquito que representa al pópulo desenfrenado en la época de Don Juan Tenorio. Respecto de los tipos de personas y fisonomías que se buscarán en estas audiciones comentó Arnulfo Martínez: “busco gente de distintas edades. Busco cuatro personas de estatura pequeña que aporten talento a esto; dos hombres y dos mujeres cuya estatura no exceda el metro diez de altura. De hecho, para la idea de los muertos ya no quiero que sea como el Thriller (versión Michael Jackson, claro está), de hecho vamos a plantear otra fenomenología en el asunto desde la perspectiva del minimalismo”.

El casting para elegir a los integrantes de la comparsa se realizará en la Casa de la Cultura de Morelia el próximo viernes de 17 a 19 horas y el sábado de 11 a 14 horas. “La convocatoria es para todo tipo de personas, porque la idea es que verdaderamente se forme un carnaval en el que realmente logremos tener in situ la materia prima de un acto profano, no tanto un acto de asepsia total”, señaló.

Otra incorporación de elementos que pretende ser renovadora del tradicional montaje se deriva de la asociación creativa de la Compañía Trashumante y el Grupo Aux que se han planteado trabajar juntos en tres montajes.

“Ellos (el Grupo Aux) plantean una técnica de escenificación, de imagen, a partir de algo que se llama lap cinema; es decir, producir desde la convención de que el espectador sabe que hay un circuito cerrado de imagen para producir parte del discurso estético. Eso se me hizo una propuesta muy importante porque resulta que es como concatenar en una misma propuesta algo que va más allá de lo meramente representativo sobre el tablado; las técnicas muy contemporáneas de producción de imagen en el mismo sentido efímero de la representación escénica”, señaló Arnulfo Martínez.

El montaje de Don Juan Tenorio, ahora bajo la dirección de Arnulfo Martínez, se estrenará en Morelia el próximo 29 de octubre y continuarán las funciones en la Casa de la Cultura de Morelia durante los días 30 y 31 del mismo mes. Posteriormente, el montaje se presentará en dos municipios de la entidad que más adelante serán definidos por la Secum.

martes, 2 de septiembre de 2008

MEXICANÍSIMO





El próximo 4 de septiembre estrenaremos en la Casona del Teatro un espectáculo que hemos denominado Mexicanísimo. Lo haremos conjuntamente Juan Carlos Arvide, los maestros guitarristas Cutberto Cibrán y "Fito" Favela. Hemos tratado de hacer un viaje a través de la música mexicana y particularmente del corrido descendiente por derecho propio de los romances medievales y los cantares de juglaria.

Luego de la entrada anterior



Después de que mostramos la propuesta visual que el grupo AUX y nosotros tenemos para la XXXI Temporada del don Juan Tenorio, nos cuestinaron que de dónde la habíamos sacado. Aquí están las imágenes del Claustro Mayor de la Casa de la Cultura de Morela, de la manera en la que proponemos la puesta en escena. También nos dijeron ya que es muy progresista.., nos reimos bastante... La pregunta es: ¿qué es progresista cuando se busca crear un espectáculo teatral entretenido, divertido y propositivo?
Las imágenes las tomó Omar Germánico Martínez.




jueves, 28 de agosto de 2008

Nuestra propuesta para la XXXI Temporada

En complicidad con el grupo AUX presentamos a la convocatoria de la Secretaría de Cultura de Michoacán la propuesta siguiente. Ahora que se ha declarado desierta la convocatoria nos lamentamos ampliamente y por eso nos proponemos hacerla pública.


Como parte de una bien estructurada política de estado cuya pretensión fue catapultar a Michoacán como un paradero turístico, cuya oferta principal tuvo las particularidades de sus tradiciones y las manifestaciones artísticas como centro neurálgico. Durante el segundo lustro de la década de los años sesenta del siglo anterior, manifestaciones como el Réquiem de Mozart y el don Juan Tenorio de José Zorrilla encontraron cabida hombro a hombro con la Noche de muertos de la zona lacustre del Lago de Pátzcuaro. El resultado de esa eficaz campaña se manifiesta ampliamente en el lustro más reciente, la ciudad de Morelia, capital de la entidad, es acreedora al titulo indiscutible de centro más prestigioso y paradero turístico con mayor afluencia reconocido, sin atractivos de playa, de la República Mexicana. A más de poseer el reconocimiento de ser Patrimonio de la Humanidad.

¿Por qué el don Juan Tenorio y no otra propuesta escénica?

Ya durante los años 1965 y 1966 una compañía proveniente de la ciudad de México había presentado en el patio principal de Palacio Clavijero, con éxito incuestionable, la representación del drama clásico de José Zorrilla. Por tales motivos a solicitud e insistencia de la Mtra. Margarita Gallegos y algunos otros personajes locales, las autoridades de la ciudad decidieron propiciar para el año 1977, ya en el patio de la Casa de la Cultura, la primera de las 30 temporadas consecutivas del don Juan Tenorio. Bajo la dirección del Mtro. José Manuel Álvares, desde un principio, dicho evento permitió el roce y participación de actores locales con figuras del orden nacional, sus personajes los han interpretado ilustres actores tales como: Yudi Ponte, Martha Ofelia Galindo, Memo Orea, Arturo Casanova, Blanca Sánchez, Manuel Guíza, Humberto Pineda, Domingo Vega, Selma Sánchez, Maripaz García, Juan Carlos Barreto, José Solís, Jesús Pérez Gallardo, Juan Carlos Remolina, Luis Couthuriel… Y han dirigido en estas primeras treinta temporadas: José Manuel Álvares, Alfredo Durán, José Solé, Roberto Briceño y Gustavo López Jiménez (en mancuerna), Jesús Herrera y Manuel Ortega. Desde un principio, la apuesta fue potenciar la ciudad de Morelia y el recién rescatado y restaurado edificio donde se instaló la Casa de la Cultura de Morelia.

Durante los días principales de la celebración de Noche de Muertos (1 y 2 de noviembre), como complemento, se realizaron magnos eventos en las poblaciones de Zintzuntzant y Pátzcuaro. Además que en muchas de las temporadas, principalmente durante la década de los años ochenta, se vieron beneficiadas en su recorrido poblaciones tan distantes como: Uruapan, Zitácuaro, Jiquilpan, Cuitzeo.., etc.

En este sentido, la tradición ha sido un hecho donde poco más de tres generaciones de personas: directores, creativos, músicos, actores, promotores, vestuaristas, técnicos, transportistas, realizadores e innumerables personas han participado activamente. La propuesta estética inicial se mantuvo por muchos años, su principal motivo fue el homenaje consecutivo que José Manuel Álvares realizaba a la tradición establecida por el actor Gonzalo Correa que en ese entonces ya rebasaba la década realizando el personaje de don Juan. Asimismo, los cortes realizados al texto original publicado en la “Colección Sepan Cuantos” de la Editorial Porrúa por Álvares, son los mismos que el actor arriba mencionado utiliza hará casi 46 años que lleva representando al personaje.

Con el advenimiento de otros directores, otros discursos escénicos y otros recursos, la propuesta estética ha variado permitiendo propuestas audaces y majestuosas, como la realizada durante la celebración de la temporada vigésimo quinta que se representó por primera y única vez fuera de la Casa de la Cultura de Morelia, regresando al patio principal del Palacio Clavijero. O bien, durante las temporadas vigésimo octava y vigésimo novena que salió del recinto de Tzintzuntzan y fue albergada en la población de Erongarícuaro. Año con año se ha buscado con esmero en presentar un espectáculo más completo, a ratos más ostentoso, pero fundamentalmente un espectáculo que cumpla con los intereses y expectativas de un público creciente que cada vez se desplaza de lugares más lejanos de la geografía mexicana para ser parte, como espectadores, de un suceso teatral que parece seguir interesando.

LA PROPUESTA

Nuestra propuesta estética consiste en propiciar un espectáculo teatral dentro del patio principal de la Casa de la Cultura de Morelia (tal como se aprecia en los anexos de imagen), donde el escenario será el patio y una estructura escénica construida sobre la fuente central del claustro, cubriéndola. Una pantalla y la utilización de los muros como espacios de proyección en donde el Live Cinema jugará un papel importante recreando, en el segundo acto particularmente, el universo imaginario que se produce en los pensamientos de don Juan Tenorio consumido por el remordimiento.

Live Cinema, es una técnica de creación audiovisual que trabaja de manera no lineal, es decir, no se pretende hacer ni cine ni narrativa estricta, sino que mediante la presentación en tiempo real de imágenes que son actuadas frente a las cámaras del sistema (ex profeso) se muestran a una audiencia de manera simultánea a su ejecución, de tal manera que dicha disciplina se encuentra entre el performance y el cine. Un acto escénico espontáneo y monitoreado en video para una audiencia enterada de que todo se realiza frente a ella sin existir el velo amable de la edición ni de los ornamentos de la post producción.

martes, 19 de agosto de 2008

Una imagen tradicional

Un buen día andaba buscando elementos para complementar una utilería de una obrita de teatro. Andaba en uno de esos mercados que en muchos lugares llaman de "pulgas", acá les dicen de "tiliches" o "fierros viejos". Cuando estaba en un puesto de libros me encontré con esta xilomixtura titulada: Campesinos de Patamban. Me gusto en cuento la vi. Y más gusto me dio, cuando la firma me habló de uno de los maestros michoacanos más conocidos por sus grabados costumbristas de personajes regionales. El estimado Mtro. Rodríguez Oñate. Este grabado es de 1992.
Actualmente, el maestro Rodríguez Oñate, está al frente del Ex convento jesuita en Pátzcuaro, Mich.

De la más reciente remodelación



Estas imágenes muestran el interior del teatro más emblemático de la ciudad de Morelia. El Teatro Ocampo. Tomadas por Jaime Laguna.

Como se observa hay detalles de las condiciones tan paupérrimas y apremientes en las que Rubén Ramírez y el personal técnico de este recinto trabajaron durante las décadas de los años setenta, ochenta y parte de los noventa.



Corresponden a la remodelación que durante la anterior administración del Mtro. Jaime Hernández Díaz (actual Secretario de Cultura) al frente del entonces Instituto Michoacano de Cultura, realizó durante los años noventa.

Como se puede observar, el recinto es un viejo teatro de herradura edificado durante el siglo XIX que ya en anteriores restauraciones echaron a perder otros dichosos arquitectos. La magnificencia y sobriedad de los espacios, y más que nada su utilidad práctica -en términos escénicos-, normalmente quedan relegados a segundo plano cuando "tarugos con iniciativa" ignoran el fin para el cual fueron edificados tan magníficos espacios. En el caso del Teatro Ocampo, con el correr de los años, se fue orientando más por iniciativa de los músicos y desaciertos de las autoridades, para convertirse en una sala propia para música que en un recinto teatral, aunque habría que decir que cuenta actualmente con buenas herramientas iluminotécnicas y de tramoya gracias a la constancia y tezón de Rafael Delgado y el actual cuerpo técnico.



Cuando se reflexiona en torno a la problemática de los espacios teatrales, sus costos en nómina y mantenimiento, uno pudiera entender lo gravoso que puede resultar para cualquier administración en los tres ordenes de gobierno su manutención. Sin embargo, si la atención se centra en que se hace con dineros públicos, cuyo fin último debe ser el beneficio colectivo, entonces el recurso adquiere otro destino, el de inversión con caracter de beneficio social. De la misma manera que la infraestructura debe actualizarse y tenerse en óptimas condiciones, los programas de capacitación, fomento y fortalecimiento de las actuvidades destinadas para la escena deberían encontrar mayor estímulo y presupuesto.
Michoacán en este sentido, es uno de los estados de la República Mexicana con mayor recurso público destinado a dichas actividades. Las diversidad misma de las actividades artísticas es su razón. Pero, sin hacer un gran esfuerzo de imaginación, si aquí las cosas están tristes y francamente complicadas, como estará en otros lugares donde ni siquiera existe un instituto estatal destinado al fomento de la cultural.